Tapones de plástico, ratones de ordenador sin uso, latas de sardinas, un viejo paraguas… Lo que para la mayoría son simplemente desechos, para algunas personas es inspiración y material para crear arte.
Eso es precisamente lo que impulsa TransformArte, el concurso nacional promovido por Fundación Caja Rioja que lleva 17 años premiando las mejores obras creadas mediante reciclaje. En esta edición, se han presentado 61 obras de artistas de todo el país que sorprenden por su originalidad y su capacidad de transformar materiales en desuso en verdaderas obras de arte.
El primer premio lo ha obtenido la obra Le Reflect, de Jorge Isla, que es una acumulación de pantallas de teléfonos móviles rotas. Su objetivo es criticar las actuales formas de consumo, caracterizadas por la obsolescencia programada y la acumulación de objetos. En palabras del jurado: una obra que “se consolida como una propuesta contemporánea sólida, directa y conceptualmente incisiva”.

También han recibido menciones especiales las obras Bajo el esqueleto del clima, de Alberto y Félix Cordón, que presenta el armazón de un paraguas sin tela, subrayando la idea de vulnerabilidad ante el cambio climático; Hombre de letras, de Antonio Lisón Rodríguez, un busto realizado con teclas, cables, vidrio y componentes tecnológicos desechados; y Autómata-Menina, de Salvador Lorén Travieso, una composición contenida y altamente simbólica dentro de un cajón de madera. El premio está dotado con 1.300 euros, y las menciones especiales del jurado con 150 euros.
Tanto las obras premiadas como las seleccionadas para componer la exposición, en total 21 piezas, se podrán visitar en la sala de exposiciones de Fundación Caja Rioja Gran Vía hasta el 30 de mayo.
El horario de visita está fijado de lunes a sábado, de 18:00 a 21:00 horas.
La entrada es libre y gratuita.




